El pajarillo

Y el pequeño pajarillo se posó en una rama de espinas, ignorando el dolor y el desasosiego que le recorría.
Sólo lo hacía para comprender por qué muchos pajarillos se aferraban a esas espinas.
sangró y sangró, dejando consumirse e implorando piedad para los pajarillos heridos, convirtiéndose en uno con las espinas.

Sabina Bellerose


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